Cientos de años parecen haber dejado marcas en él. Cientos de años parecen haber sembrado odio en su ser. Aparente reflejo, algo distorsionado, el de aquel espejo, guarda escenas con un cierto desfase en el tiempo, haciendo de ellas lo que el oxido al hierro. Miles de rostros parecen haberse reflejado en él. Forjado en una pieza de un extraño cristal, cuerpos retorcidos adornan el marco, parecieran danzar. La gravedad no le afecta, pareciera flotar, cuerpos retorcidos adornan el marco, ahora eres uno más. Sepultado estaba en lo más profundo del mar, algo que nadie jamás debió encontrar. Miles de rostros parecen haberse reflejado en él. Forjado en una pieza de un extraño cristal, cuerpos retorcidos adornan el marco, parecieran danzar. La gravedad no le afecta, pareciera flotar, cuerpos retorcidos adornan el marco, ahora eres uno más. Cubierto y sellado en piel aparentemente humana, sigilos adornan su grisácea tez como si hubiese sido tatuada. Esa piel antigua, petrificada, fue difícil de remover, algo que nadie jamás debió romper. Algo que nadie jamás debió romper (x4) Con ella se rompió un sello y un extraño escrito plasmado en papel, años pasaron para poder traducir su contenido; se trataba de un mensaje, de una advertencia mas bien, algo de lo que ya no sirve de nada saber. “Recibe este último sacrificio, y con él, el último rayo de luz. Ni un reflejo más se atravesará en tu camino, ni una realidad más te será de alimento”. “Este cristal servirá de prisión eterna para una antigua deidad, devorador de universos, de nombre impronunciable, su sello no debe romperse jamás, ya que desde su prisión podría devorar todo lo que en ella se refleja”. ¿Cuántos reflejos devorados en instantes? ¿Cuántos fragmentos de almas danzantes? ¿Cuántos más? (x2) Cientos de años parecen haber dejado marcas en él. Cientos de años parecen haber sembrado odio en su ser. (x4)