En la noche oscura encuentro mi hogar,
donde las llamas del infierno iluminan mi camino.
Satanás me guía, la libertad se desata,
soy un guerrero de la oscuridad.
En cada ritual, en cada invocación,
siento el poder fluir a través de mí.
En el caos, la verdadera creación.
Satanás, tú eres mi salvación,
mi refugio en un mundo que está en decadencia.
En cada susurro de la noche
encuentro la fuerza.
Tus enseñanzas resuenan en mi mente.
Los que abrazan su sombra, la libertad no la niegan.
Con cada paso firme, el abismo se abre.
Los que desafían el miedo,
su espíritu no cabe en la negación de lo sagrado.