En esta pesadilla oscura y fría, siento adentro, un mal incierto Como Prometeo en su castigo, soy comido por los cuervos Rodeado de aves carroñeras y hienas, cargaré la verdad A través del flujo de las estrellas gobernaré. Volveré a nacer, el deseo del poder. El deseo de forjar algo nuevo destrona el reflejo de mi ser. Un atisbo de esperanza eterno Una paradoja desde el abismo Un mar de dudas inunda mi cabeza, ¿Qué debería hacer? ¿Qué debería creer? No dejaré que nada ni nadie se interponga en mi camino Con un poder superior a lo divino alcanzaré al fin, mi destino Nunca seré un recuerdo, el tiempo es inexorable. Un atisbo de esperanza eterno Una paradoja desde el abismo Nunca seré un recuerdo, el tiempo es inexorable. Una memoria en el olvido. Un mar de dudas inunda mi cabeza, ¿Qué debería hacer? ¿Qué debería creer? No dejaré que nada ni nadie se interponga en mi camino Con un poder superior a lo divino alcanzaré al fin, mi destino No dejaré que este parásito entre en mi mente, no me alzaré. Nunca seré un recuerdo, el tiempo es inexorable. Una memoria en el olvido. La espiral de la existencia. En los recovecos del alma acechan los pensamientos oscuros y los miedos. Como Prometeo con el fuego de los dioses creo y moldeo este mundo en busca de un nuevo empezar.