No quedó nada en la oscuridad, solo polvo y escombro No quedó más que la inmensidad, en aquella tierra de nadie Brutales profecías aguardan a ser liberadas. Algunos creerán morir, en el condenado suelo Y es que empezarán a vivir, con los restos descompuestos Son esclavos para construir, un Nuevo Mundo Macabro. Al partir los sellos todo empezó a cambiar La profecía comienza y el Mal gobernará Invocado desde el centro de la tierra escupirá El Maligno emergió y sus demonios repoblarán Un Nuevo Mundo Macabro Portadores de las hachas de la redención Capaces de cortar hasta el hueso Fieras alas puntiagudas al aire, son los Caballeros sin rostro Semiescondidos en la oscuridad, son los Caballeros sin rostro Dominarán las tierras con brutal autoridad Miles de criaturas endemoniadas habitarán Un Nuevo Mundo Macabro