Agitado con mi ardiente sangre muerta se atormentan las tormentas de la vida soy poeta que no escribe que no piensa porque el filo de las letras me desangra Dominas el designio de angustiarme Pronuncias las palabras que más arden, para herirme sofocarme y asustarme con la ira, con el odio y desconsuelo. Agitado con mi ardiente sangre enferma derrumbando las tormentas de la vida, soy poeta que se enoja y que se angustia porque el fuego con sus llamas se presagia Caridad de las historias de las heridas El insomnio y el martirio De mis heridas