En un mundo desolado, el cielo llora, Mundo carcomido por la aniquilación de la humanidad Con cada sacrificio, la tormenta se acerca. Un mundo que es devastado por la mano del hombre Los pecados abundan en montones Se apropago la peste en todo su especie Sequía y hambre absorbiendo todo su mundo La lluvia se avecina Para purificar un nuevo mundo tiene que nacer Llueve para ahogar todo a tu mundo agonizante Los cultos se reúnen, sus almas se eternizan. Para invocar al dios que todo ve y sodomiza Los cielos se abren El horror se desata La lluvia de sangre, el fin de la batalla. La lluvia de sangre el fin de la batalla Tsunamis Inunden todo a su merced Tsunamis Inunden todo a su merced Lluvias propagan toda la libertad Lluvias limpian las almas atrapadas en la oscuridad Eternamente la lluvia propagada un dolor ancestral