Desde tiempos inmemoriales levantada En efímeros cimientos abandonada Habitada por sombras impías Consumidas Entre las sombras del olvido Deformadas entre muros de tormento Retorcida torre erigida de la mentira Hogar de condenados a soñar Con romper los grilletes que le impiden respirar Y al fin poder descansar en paz donde sus días quedarán atrás Buscando un motivo a castigo semejante Demoliendo las palabras Ni siquiera osaría atravesar El umbral que cercena la bondad Ilusiones obligados a olvidar Donde nada queda ahora por salvar Retorcida torre erigida de la mentira Hogar de condenados a soñar Con romper los grilletes que le impiden respirar Y al fin poder descansar en paz donde sus días quedarán atrás Nada queda en este lugar, condenado quedarán Nada quedará, en este lugar, condenado