Es el día de mi cumpleaños, Un día feliz para cualquier persona, No es mi caso. Llevo horas en mi casa, Dándole vueltas a mi cabeza, Intentando recomponer los pedazos de mi vida. He sido un hombre muy fuerte, Con las ideas muy claras, Hasta aquel fatídico día, Ese maldito día que sesgo mi vida, Ese día en el que tuve mi primera aparición. Fue en esta misma habitación, Un frío intenso, un ambiente enrarecido, Del fondo sombrío de mi cuarto salió ella, Un espeluznante espectro, Se acercó levitando y susurró a mi oído.... Hoy tu alma se partirá. Sonó mi teléfono, ella me sonrió y se desvaneció entre las sombras. Mi hijo pequeño acababa de morir atropellado. Bajo al garaje y arranco mi viejo coche Tapo todas las ventilaciones Dejo el acelerador pisado Esperando mi dulce muerte. Me balanceo en una maltrecha mecedora Esperando por fin descansar. De entre el humo sale ella de nuevo Señalando con su esquelético dedo a un salón Se acerca flotando y me susurra... Hoy morirás en vida. Pero sigo vivo, Su mirada clavada en mi Con esa escalofriante sonrisa Mi corazón se parte en mil pedazos Entonces comprendo su mensaje. Tembloroso me dirijo a la puerta esperando lo peor. La imagen es lo más aterrador que jamás he visto, Mi mujer y mis tres hijos muertos bajo un cartel de feliz cumpleaños.