Aquí nadie se salva Cura en la zanja, sotana negra y larga Gafas redondas, cromo de Kubala Orar no va a ayudar, decían las feligresas Que al servicio acudían, y rojo le gritaban Con ánimo y pretención, esperando defunción y de robo le acusaron, en el correo encontraron Palabras que no entendieron, en el romance no creyeron Aquel hombre robó su corazón, aquel hombre robó su corazón Aquí nadie se salva Rojo cura y maricón, esa fue su perdición Santa madre Iglesia Sálvalo tú si puedes ¡Que en el fondo de la zanja está! Nadie llorará en su duelo Quien rezará por su alma Uno más en la zanja Ya veremos si subirá a los cielos Ya veremos.