Perdido en el desierto Abandonado a mi destino He percibido lo esencial de mi ser Mas allá del bien y del mal Del ser o no ser, lo esencial. Oculto y aprisionado En este cuerpo humano Bajo el látigo de los egos Un pálpito me recuerda Que aun sangrante habito, soy Apretadas al extremo las cadenas de los hábitos Mi poder de decisión sucumbe en cada situación Anclado al suelo por los grilletes de la suposición Nunca elevo mi mirada mas allá de lo que conozco Ideas impuestas desde mi niñez Sujeto fuertemente por el miedo y el temor Veo pasar ante mi, inmóvil, toda opción de cambio El recuerdo de cuando me equivoqué me supera y mi mente solo admite la rutina como solución Espinas clavadas en el corazón Heridas abiertas en el corazón Heridas abiertas por esos errores Que día tras día iba cometiendo Errores que herían al resto de seres Humanos, no humanos…y a mí mismo Supuran abiertas, se llagan e infectan Porque no tolero que me equivocara Mi mente es un muro que no cede nunca Mi mente es verdugo que me mortifica Mi corazón quiere expresar lo que siente ¿Por qué no dejarme aprender de mis fallos? Los errores son piezas que llevan al éxito El perdón es la cura a mi malestar La clave para poder avanzar y evolucionar Es duro el camino hacia la verdad Heridas que no me dejan avanzar Usar el crisol de la objetividad Espinas clavadas en el corazón Recuerdos que nublan cómo es hoy la realidad Ideas grabadas sin llegar a saber si están bien Conceptos adquiridos sin conocer toda la verdad Creencias dogmáticas que ignoran la objetividad Los sentimientos fanáticos que nos arrastran a su complacencia Adictos a las sensaciones que les satisfacen y nos enloquecen Mientras miles de caprichosos pensamientos cruzan la mente Esperando atrapar la fuerza de voluntad necesaria para realizarse Ahora que lo veo lo puedo cambiar Y romper todas las cadenas Ser libre por fin Despertar de esta irreal realidad Ser dueño de mí mismo Descubrir lo que hay dentro de mí