La decadencia de la asquerosa humanidad imperialista sentirá el odio y la crudeza de los probes hambrientos cuando por fin en hombre de los desprotegidos graven el grito de guerra en el cielo oscuro donde se esconde el dictador Festejan ya impalando cristianos He hirviendo hijos burgueses Que en el nombre de la mierda, el capital han logrado transformar a este repodrido mundo En una caldera que apagemos con la sangre del enemigo.