Observaron tanto el sol que olvidaron el resto del cielo, cegados en su ignorancia tropiezan a cada paso, siguiendo los gritos de aquellos que claman "esta es la verdad, este es el camino", corren con desespero, cansados, sin rumbo, se arrastran con dolor hacia la luz, en una búsqueda sin sentido de la verdad. No hay donde resguardarse, soledad absoluta. En su ignorancia giran sus rostros hacia el vacío que yace adelante Puedo verlos, puedo ver claramente, el frío cala hasta mis huesos. Solo saboreo el amargo sabor de las cenizas que flotan en el aire, solo por un instante, tan insignificante como mi ser. Veo la oscuridad adelante, no puedo arrastrarme más Mi garganta desgarrada no emite más sonido, abrazo el silencio. Puedo ver nuevamente las cenizas en el aire, esta vez las siento, siento mi cuerpo desmoronarse. Un último viaje, soy parte de la noche y su perpetua oscuridad inmutable, ahora y por siempre, catarsis.