Desde el oscuro abismo, donde demonios malditos
claman por tu alma, donde el fuego ilumina
el conocimiento ya perdido, el fuego no quema.
Olor a muerte,
los gritos del tortuoso lamento,
ves el paraíso de placer y ríes a irónicas carcajadas.
Jajajajajajaja.
Con el placer morboso
que se alimenta del dolor
de los cristianos y los falsos profetas.
Emperadores del averno,
verdugos de los esclavos,
mientras tu miedo nos fortalece,
tu odio nos llena de júbilo,
el legado de los hijos del infierno.