En bosques de sombra eterna, donde la luna tiembla en cristal, camina el eco de un alma muerta, con alas de mármol y fuego espectral. Entre raíces retorcidas susurra, el canto frío de lo inmortal, sangre y rocío en la misma penumbra, se funden con niebla y con viento glacial. Si no hay luz, ni color Solo sombras Un llanto desgarrador Se contempla Y bajo un rayo feroz cae la tormenta Recordando el poder Natural