Otra nocturna condena Necios seres dentro de aquí Robustas notas me seducen Despiertan el vacío de luz Otro ocaso, otra alba Mi luna se convierte en un sol Fallece aquella solitud Mi deleite es tu presencia Abstractas gamas de exaltación Su palidez me devora Aún marchito me hace medrar Retoñando ramas Otro ocaso, otra alba Mi luna se convierte en un sol Fallece aquella solitud Mi fruición es tu presencia Saciedad comienza a menguar Los ángeles han vuelto a caer Mi olvidado abandono Visita una vez mas Malignos llantos llueven en mí Todo es ensueño El desespero es real Es real Vocifereo y no escuchas Querida sombra vuelve a mí Alma ahorcada visítame Mi eterna hiel vuelve a nacer Gritos sangrantes opáquenme Añoro tu presencia