Repudio y odio tallados en la viva piel
Extendido en los placeres de la destructiva existencia
A diestra del miedo se yergue orgulloso el verdugo
Resurgiendo triunfante con las facciones del sub infierno
Sendas de lujuria, entre la barbarie y la descomposición
Placer que se derrama desde las venas expuestas
Intoxicación mortífera para los elegidos del averno
Que se ahogan sutilmente en el edén de los inmundos
Llamado supremo de la gloria dantesca
Invades el cielo ungido en miseria
Aberrante designio de las huestes negras
Aliados al rayo de la muerte!
Encadenados a la servil y moribunda memoria celestial
El rebaño es liberado en majestuosas ejecuciones
Polvorosas, espeluznantes, horrendas ceremonias
En la obscenidad e indecencia se liberan las almas
A lo largo del tiempo prevalecerá el reinado
Aún incorpóreo el poderío es implacable
Regocijándose, el maligno seductor asciende
Lejos de la mirada de un dios desangrándose en derrota
Presencia al rey de los abismos
Voluntad ardiente de poder
Y con la pócima ancestral asciende al trono
Destruye sin piedad a todo ser
Rasgando el cielo
Incendiando el Edén
Santos rogando por sus vidas
Con las espadas en la yugular
Decapitados
Invocan al placer
Ritual sangriento
Aliados al rayo de la muerte!