Como una serpiente arrastrándome a través
De este manicomio pestilente a pudrición
Llantos y gemidos agonizan mi existir
Lisiado y enfermo moriré en este lugar
Hoy mi locura se disipo
Y la cordura me ilumino
Muchos recuerdos un poco vagos
Despiertan mi mente enmohecida
Pase mi vida golpeando paredes
Indestructibles para un perdedor
Siempre tocando las puertas del cielo
Nunca se abrieron y al infierno fui
Por el camino de los excesos
Viví la vida sin redención
Cegué mi mente por mil caídas
Y la más alta me mutiló
Mi existencia mediocre paso
Todos los límites de la decencia
Fui pecador a los ojos cristianos
Pero mi alma escéptica es