Recae de los cantos la gloria Y el torbellino se opaca Y en la luz del pensamiento Cualquier abstracción es muy vaga. Siguen cayendo las musas De aquel nivel del sentimiento Es que aquel grito se extingue Y no se perciben lamentos. Ya los colores divagan Con los ritmos de la noche Y estas asociaciones Fusionan un mar de encantos Hay aquí claras vivencias Que ni estas musas advierten Sólo se compran creencias Pero la nada persiste.