Ritos, en sangre y pena
Se acercan y mis cadenas
Son viejas, apestan.
Ven, mi buen cristiano,
Y dame de comer de tu mano
¿No enloquecerías, padre?
¿No desearías morir también?
Yo cargo tu pesada cruz
Como si fuera mía a cargar
Y yo canto cuando no hay luz
Eso me ayuda a cagar.
Palabras vacías, pensé que el loco era yo
Prefiero mi mierda a tus hostias
Y mi orina a tu agua bendita.
Soy el aullido en la noche
Soy la calma en la ignorancia
Soy la familia destrozada
Y soy la perdida infancia.
Soy el dueño de este cuarto
Soy por el quien las campanas suenan
Soy el sudor, las lágrimas y mierda
¡Soy la pierna que se gangrena!