[...]el silencio de verdad es lo que lastima más. Mientras consumimos la maldad pensando que es nuestra voluntad. La maldad se disfrazó de bien y ríe al ver nuestro padecer. Todo normal, todo normal Si la tormenta azota la ciudad y me invade la tempestad, no me parará la sociedad si soy parte del Heavy Metal. Mientras ríen los dueños del bien, formados de poder y placer, los más sufren el dolor final de la miserable calidad social. Todo normal, todo normal.