SOMBRAS DEL ORACULO: Diosa asiria, Semíramis, gloria eterna, Babilonia Reina, grandeza infinita tu voluntad MENONES: Niña en el desierto abandonada Triciona su alma a cambio de poder Babilonia embelleció, inmortalizó su nombre allí A orillas del Eúfrates maravillas levantó Su genio y belleza cautivaba Su rostro de diosa me enamoró La quise complacer, siempre su palabra acaté Su consejo escuché hasta que me traicionó El rey Niño se encaprichó, su propia hija me ofreció Con arancar mis ojos él me amenazó SEMIRAMIS: Como puede una mujer negar su convicción Tú, Menones, hombre fiel, pero sin ambición MENONES: Yo que di todo por tí Que siempre me arrodillé SEMIRAMIS: Quizás fué ese tu error, tal vez no debiste ser así MENONES: No te importó el poder de nuestro amor SEMIRAMIS: Mi destino escrito está MENONES: Y qué va a ser de mí... SEMIRAMIS: Lame tus heridas que mi deseo es gobernar Claudica ya de mí y espósame con él reina asiria así seré El poder alcanzaré... MENONES: Mi vida se queda sin sentido SEMIRAMIS: Un nuevo amanecer MENONES: No puedo negar la voluntad de un rey SEMIRAMIS: En piedra tallarán mi historia MENONES: No podré soportar, verla entre sus brazos y echar la vista a un lado Dime cruento porvenir, qué me queda sino morir SEMIRAMIS: Y ahorcado lo encontré, los remordimientos ya los aparté Y con mano firme me deshice de ese rey MENONES: No te importó el poder de nuestro amor SEMIRAMIS: Ordené acerle apresar y a muerte le condené Su sucesora me declaré y sola al fin reiné Sacrificando el amor, despreciando lo que amé, dictaba el corazón MENONES: Yo que te recogí, no te importó el poder de nuestro amor SEMIRAMIS: Ningún asirio vió jamás el mar antes de mí MENONES: Este es tu imperio a cambio del amor SEMIRAMIS: Los más bellos jardines y palacios erigí MENONES: Te ciega la ambición, tu eternidad costó lo que daría por amor cualquier hombre mortal SEMIRAMIS: Mis hazañas fueron más valerosas que las de cualquier hombre mortal SOMBRAS DEL ORACULO: Sube hasta los cielos convertida en una paloma Tu hijo ha conspirado en tu contra así que marcha ya La voz de los dioses y el oráculo te guiarán Semíramis, tu gloria no encontrará paz.