Donde esta tu mente cuando el borde ya no existe Un vacío intenso ese enorme precipicio En un mar de miedos y futuros desencuentros Puedes ver al resto que se ahoga y tu los sabes: Que serán almas de sal Luces y bengalas que se prenden y estremecen Fuentes de cristales que se alzan te reciben Hueso sobre hueso y tu piel ya no es salvaje y ese fuego que acaricia sin quemar tu cuerpo Como un infierno de amor