Entre los prados, hierbas rociadas de humedad, bucólicos parajes donde idílicas praderas se extienden. El polen se esparce en el aire, se entrelazan entre las flores, y en un instante el viento las viola brutalmente. La sangre que corre de su himen, es sodomizado por las abejas, es así un idilio floral tal como es. Tan efímero y etéreo y a la vez tal salvaje y brutal.