Mi mente arde, tanto arde Que no habrá ceniza Que quite el aliento Desgarro letra a letra Con furia magna Toda debilidad convertida en frase El más oscuro eco me acompaña Primero te como luego te vomito Frenesí agitado de tambores Llegado directo de oídos faustianos Al maldecir tu nombre encuentro La carne se hará pesadilla Que mi sueño encerrara Y mis fauces ávidas tragaran Te pruebo de nuevo Y solo me das asco Ni lamento ni gemido Cogerá mi turbado instinto Exceso beligerante Como nunca vi antes Blasfemia errante Inunda cada rincón De los templos de mí alma No queda torre en pie Y el bronce suena eterno Como el cáncer te expandes en el alma Hasta que… El eco se hace aullido Entono la voz más áspera Que se haya oído Arrastrando el recuerdo podrido Al fin. La maldición será Combatida en batalla sangrienta Y de los restos de la mutilación… Renaceré para escupir tu hipogeo