Existe un lugar sostenido en nieves perpetuas y aguas heladas, paisaje sublime enmarcado por montañas en hielo labradas. En el fin del mundo parece que todo es silencio y ausencia, pero allí la vida se impone y persevera en su existencia. Sobre esas tierras agrestes un Nómada austral deja su huella, sigilosa la Naturaleza vuelve su mirada profunda y bella. En el fin del mundo parece que todo es silencio y ausencia, pero allí la vida se impone y persevera en su existencia. Un sentimiento sublime detiene el tiempo y extasía su alma, estado de percepción suspendida donde todo es elevada calma. En ese mágico instante el caminante su estancia en el mundo advierte, ella como arte se muestra, él su distante conciencia revierte; sumergidos en insondable silencio la luz del alba los sorprende, y el deseo de ser fuego en sus almas eclipsadas se enciende.