De la luz de los dioses primordiales ha nacido,
de un soplo sagrado ahora en huesos encarnado,
terminar la creación ya iniciada es su designio.
En primitiva batalla se enfrentan fuerzas divinas.
¡Muerte al monstruo de las profundidades marinas!
Sacrificio de sangre para dar lugar al cielo y la tierra.
¡Sol de Tierra, Sol de Viento!… Luz del mundo, nacimiento.
¡Sol de Agua, Sol de Fuego!… Lluvia de lava, destrucción.
Aún de noche a la región de los muertos tú desciendes,
de huesos preciosos y sangre la nueva raza enciendes,
el Quinto Sol serpentea otorgando vitalidad y sustento.
Engañada por los dioses a tu pueblo has abandonado,
navegando mar adentro en el horizonte te has exiliado,
en estrella devienes y señalas, perenne, el sendero solar.