Fue un instante y mi vida, terminó. Ya no pude aguantar, La vida sin ella no es vida; No dudé en saltar. Traté rezar, con pena y dolor. Nadie me escuchó, consoló ni ayudó. Tras cruzar el umbral, pude ver, Entre las brumas aparecer Un hombre hacia mí y tras de él Una embarcación. Su voz habló, pensé que era dios. Sonrió y después se presentó: Caronte es mi nombre, te ayudaré a cruzar. Ni vivo, ni muerto, un alma sin descansar. No esperes a Dios no te ayudará, El otro tantas cosas pedirá... Si en la tierra al menos tenias libertad, Dime ¿Qué fue que te hizo saltar? Asombrado mi historia, empecé a contar: Que no supe qué hacer, Que sin ella todo era dolor, Soledad y oscuridad. Traté rezar, con pena y dolor. Nadie me escuchó, consoló ni ayudó. Caronte es mi nombre, te ayudaré a cruzar. Ni vivo, ni muerto, un alma sin descansar. no desesperes más, yo te llevaré, nada a cambio te voy a pedir, Y así a tu mujer volverás a ver. Y la eternidad podrás compartir.