Onírica celda en la que me hallo atrapado Hostigado por bestias sedientas de sangre Demonios informes que anhelan mi alma me acechan En círculos mágicos trazados con sal la Muerte me espera Duelos de sierra Quiebros y tajos Heridas abiertas Ponzoña en sus armas invaden mis venas Roban mi fuerza El sabor herrumbrado de la sangre vieja inunda mi garganta Demencia asesina conquista al sentido de supervivencia Ataques suicidas contra mi adversario avivan a la bestia Un corte profundo cercena mi aorta y borra mi conciencia La Muerte Se yergue ante mí tendiendo su mano Y yo la cojo Y comienzo mi viaje hacia el olvido