Entre neblina apareció, Bailaba en el cielo al son del mar, Descalzo dormía en la luna Y al amanecer despertó. Juega travieso en el vendaval, Entre la luz del sol. Oye su canto, pues Nunca se dejará ver. Ven, tiende tu mano y descubrirás donde podrás llegar. Tus alas lejos te guiarán y con el viento irás. Su melodía, el eco de su voz Detuvo el tiempo y me enseñó, Que jamás tuvo dueño, Que es eterno y fugaz. Pura su alma y su corazón, Te darán aliento y fe, Siente su magia pues nunca Se deja ver. Ven, tiende tu mano y descubrirás donde podrás llegar. Ven, tiende tu mano y descubrirás donde podrás llegar. Tus alas lejos te guiarán y con el viento irás.