Si alguna vez llegaste al punto de cruzar la barrera de la mentira,
del engaño, de humillarte a vos mismo para encontrarte en soledad.
Cuando creías que todo estaba perdido, ella apareció por las puertas y te lleno el espíritu, fue tu musa inspiradora, llena de defectos y virtudes
que te hicieron aprender las lecciones que estaban dormidas para vos.
Desechaste el odio para abrazar la pasión del amor, revitalizando tu cuerpo y fortaleciéndote, te encontraste a vos mismo ahogando definitivamente la soledad.