El tiempo deja su huella en mí, desengañandome de este trance terrenal, tan efímero, tan fugaz... La realidad, oculta a mis ojos, ahora se descubre atormentando mi alma. Jamás habra fin para mi dolor! Deambula alam devastada hacia las tinieblas del ocaso, y duerme serena, ya que otro amanecer surgirá...