La Muerte te entronizará. En su manto de gloria se descansará. El alma comienza a transitar por senderos de oscuridad. Como una tormenta de melancolía un séquito nos acompaña; fieles sirvientes con antorchas cuyo fuego infernal nos ilumina. En procesión, las cenizas se veneran. En procesión, el polvo se adora. La Muerte poder otorgará. Oculta tras la madera la corona espera y en la piedra tallado el misterio. En procesión, las cenizas se veneran. En procesión, el polvo se adora. En un trono de huesos humeantes la grandeza espera. En procesión, ceniza y polvo. En procesión.