Ha caído
la noche en la ciudad,
el asfalto se despeja,
sombras en la oscuridad.
En los suburbios,
algo empieza a respirar,
cientos de tristes figuras
se adueñan de la ciudad.
Pero tú no tienes
nada que temer,
joven rebelde,
sabes cuidarte bien.
Largas horas
pateando la ciudad,
ideas claras
sobre cómo hay que actuar.
Guerrero de la noche,
duro y sin piedad,
tu pulso se acelera
al caer la oscuridad.
Guerrero de la noche,
duro de pelar,
entras en escena
al caer la oscuridad.
Zombis urbanos
con veneno en su interior,
mucha carne de presidio
presidiendo la función.
Siempre orgulloso
de tu condición,
por lo tuyo y por los tuyos,
te defiendes con valor.
Armado solo con coraje
y con honor,
tu cabeza tiene precio,
no descuides tu atención.