Vuelve eterno
El cruento arpegio del viento
Entre las grietas de su cuerpo seco
Soledad entre el musgo
En el barro profundo
El sol no calmará la roca hirviendo,
Rezago de la eternidad fuera del tiempo
Geras1, de luz primordial, hunde en la tierra
La piel de aquel que fue piedra despierta.
Y el Dios cantará
El tiempo en derredor
La luna se elevará
Huyendo del rencor
No evitará este invierno
Que estalle la roca fugaz
Y el Dios callará
Alaridos con su luz
La luna se volverá
Espejo del dolor.
Soledad entre el musgo,
En el barro profundo.
Canto arpegios
al viento.