El fuego de su sol ya se apago Y el cielo azul en penumbras se convirtió El eco de sus sueños lejos quedo Levantaron cenizas de un recuerdo sin ayer. Se olvidaron que un día existió el dolor Se olvidaron que un día existió el amor. Son los dueños de la nada Deambulan solitarios no les importa morir El deshecho es su morada Se han olvidado del dolor. Se olvidaron de falsas promesas de una nación Les ofrecieron el cielo un día y el infierno los encontró Se cobijaron con los signos y letras que nunca descifraron Solo siguen el sendero frío de este mundo abandonado.