Sheela… ¡Has faltado a tu condición divina! ¿Acaso te parece poco don el haber sido Diosa? La lujuria es perniciosa. Deberías saberlo ¿Y ahora que? Tu sitio está aquí arriba Tu trono es la montaña y tu labor… Tu labor ahora, ninguna Has faltado a tus hermanos ¡Nos has faltado a todos! Ah, el amor, escusas de agravios carnales No ha dañado tu honra…no ¡Ha dañado la de todos nosotros! ¿Te asusto? Pues no temas, lo peor está por llegar Y no te lamentes ahora, es tarde La ira ha despertado ya nuestros contrarios ¿Y dime, que piensas hacer? ¿Ya tienes a un nuevo humano que sucumba a tu belleza Para así despertar la luz de nuestros soles? Para empezar, Tú serás convertida en estatua de piedra Levantada sobre la sangre del que ha sido tu cómplice, Del que ha sido tu amante Será a partir de este momento cuando verás Sin noción de poder cerrar los ojos, Lo que has provocado ¡Lo que tu fuego ha encendido! Veras a tu pueblo suplicarte salvación Pero, no te preocupes por ellos Ya vendrán otros En cuanto a lo que has engendrado… Mmm… No se, que se lo lleve el pueblo …Me estoy cansando Mi luz se esta apagando y mi sol… Mi sol ya no brilla Me voy a dormir Que me despierte el día ¡Hey, mirad! Los soles… se están apagando Dios mío no puede ser Eso es imposible pero… este frio ¡He, a lo lejos! a lo lejos Tras las montañas parece haber luz ¡Cállate!, tras las montañas siempre están oscuras Intentar ver lo que hay detrás es un mal presagio ¿Acaso no recuerdas la canción de aquel loco bardo? ¿O las melodías que a veces tararea el viento? ¡Bah, tonterías!, eso es lo único que cuentan No necesitamos salvación, estamos bien como estamos Esto es cosa de los dioses, esperad su señal Preguntarle a la muchacha solitaria, Seguro que ella sabe algo… Darna dicen que se llama Seguro que de donde ella proviene, Esto ha pasado alguna vez Sheela… Ella proviene de donde tú naces Y su destino es el mismo hacia el que tú estás condenado a ir Efectivamente esto es cosa de Dioses Su ira ha despertado a los contarios Y tal vez de penda, ahora de ella El que la luz de nuestros soles, de nuestros días Resurja tras las montañas Sheela…