No estoy solo en la habitación No veo pero sineto sus ojos sobre mí No veo pero sineto sus ojos sobre mí Mi cuerpo no responde Postrado a su merced Tenebrosa entitad, anhelando mi cuerpo Rezumando maldad, has venido a por mí Presencia inquietante en silencio asfixiante Vagando en la sombras de la habitacíon Sus uñas perversas recorren mi espalda Sumido a su pérfida contemplacíon