La exístencia del hombre
Sumída en un mundo pequeño y banal
Las vídas mortales
Vívídas al margen de lo que hay mas alla
Pero esa exístencía desborda su ȷ́uícío
Su mente no alcanza a entender lo que hay
Su mundo no es más que un refugío írrísorío
Afuera le espera la oscura verdad
El día que el mundo del hombre se quíebre
El día que este será sepultado ȷ́unto a su vanídad
Allá fuera espera lo ínconmensurable
Las fuerzas que quíebran nuestra realídad
Lo eterno e ínfíníto enloquecen su mente
A todas aguarda la oscura verdad
Locura que aguarda a los que se adentran
En los vastos mares de la ínfínítud
Suȷ́etos al yugo de nuestra ígnorancía
Solo la muerte nos líberará