Odio y muerte emigran de nuestro trono Saciando al puro amor Injuriando los sentimientos de Dios en devoción y ofrenda a nuestro señor Despierta nuestra sangre Confundiendo a la vida Se levanta la muerte Abrasando las almas Mantos de piedad son arrasados Por el fuego de nuestro corazón Nuestro espíritu devora Quebrando penas de angustia Cavando las fosas del averno Donde sepultaremos las lágrimas del señor