Los encierros de la angustia humana
Callaron la verdad del dolor
La pureza del pecado
Aliviara el perdón para dañar
En pantanos de bondad
Brillara la grandeza del odio
Y en el grito de la clemencia
Caerá del negro cielo el ojo que ve
La sinfonía del coro de los ángeles negros
Anuncia la venida del reinado del terror
Te damos gracias árbol del saber
Hemos elegido y hemos matado
Amor, ilusión, engaño, sangre
La ciencia del poder, es el ego de quien destruye
Muriendo en la carne
La soberbia del dogma es el yugo de la codicia
Amargada se ve el alma de quien bebe el bien
Gloria al angeluz
Asfixiado a lo noble desde el núcleo del amor
Amen
Memento homo quia pulvis, es et in pulveren revertirs
Omnipotencia del gran ser
Por poder de su arrogancia
Benevolencia del Yavé
En farisaísmo de su hacer
Llora el miedo del subconsciente
Por la predica del castigo
Depresión de la amargura, en precios del destino
Blasfemias en razón, ojos ciegos que verán
Gozo de la historia ennegrecida derramando el cáliz de la vida
Sueños impotentes del mañana, sufren el principio de la llaga.