Terror... Miedo... Pánico... Para morir en las manos de un maldito sádico que tortura sin fin. Celdas... Cadenas... Flagelación... Enterrados vivos. Hierros candentes... Descuartizamientos... Mutilaciones... Y crucifixión. Ahí aguarda mi verdugo, mi vida escapa de sus manos, y por fin mi carne es comida para perros.