Desolado bosque muerto, consumado en vacío Túnel lóbrego de árboles marchitos Ramas entretejidas y arbustos enmarañados Aire apresado entre criptas de astillas infectas Espesas telarañas se tienden a los lados Entre hojas secas y liquen negro Residuos gaseosos cubren la atmósfera Estrépitos feroces rondan rabiosos Llantos ahogados claman rescate La devastación se extiende a lo largo del tiempo Los troncos se doblan sobre ti Falenas inquietas zumban tus oídos Pálidos ojos te observan en la sombra Asfixia La oscuridad te devora Entre gemidos y horror Impotencia! Toda tu luz se apaga Entumecido y sin salida Un frío impulso te levanta Y a ciegas te bates contra zarzas Corriendo sin rumbo tambaleas Envuelto en furia, dolor y agonía Inhalando esporas de hongos jadeas Tus pies agitados tropiezan y caes Volteando entre malezas te traga la tierra Ignorando lo que oscila a tu entorno Palpas lo que antaño fue el corazón del bosque Ahora muerto, como el futuro del hombre.