Estoy maldito lo sé, no puedo negarlo. No descubres nada nuevo en mi, lo tengo muy claro. Las noches sin dormir a mil kilometros de aquí ya no hacen mella en mi alma, van curtiéndome y me han vuelto, Más malo, más frio, más viejo. Mas tengo, más pruebo, más quiero. Más ganas, más hambre, más muerdo. Al cuello, a muerte, a fuego! Escapa de mi control si intento frenarlo, es etéreo, casi onírico, se me va de las manos... Engancha, me hace fluir, no lo debo reprimir. Retroalimenta mi ansia, mutándome y crece! siempre crece! Tal vez magnético, ¿quizás hipnótico? Siento la sed y me sacia de un trago el vértigo. Ya nada puede cambiarme... y crece! siempre crece!