Un grave error me hizo ver la oscuridad de mi interior. La realidad le ha robado el sentido a mi despertar. La soledad me acompaña en el camino a la inmortalidad. Ahora el dolor es testigo de los daños en mi corazón. No sé por qué el miedo hace de mí un ser tan débil. ¡Yo! No pude ver, no quiero volver a andar, no tengo fuerzas. Solo en la penumbra, empuñando un arma, cumpliré condena. Ya no hay marcha atrás. Desde el mismo Infierno, desgarrando mi alma, viajaré hasta el Cielo... donde quiero estar.