Llega un fin siniestro
A nuestra fragil verdad
Va los ajos de la muerte
Me persiguen sin cesar
Es Verduga de la vida
Que asesina
Que tortura
Su sentencia clama mi existencia
Mi vide el precio debe pagar
Sierdo ya
Las tumbas profanadas
Los olores de muertos pudridos
Que lucharon por sus vidas
Como moscas bedecidas
Es la muerte nuestra guia
Nuestra madre vengativa
Su camino nusterioso
Nos espera
Nos reclama
No perfona, ni olbida
Solo espera su momento
De dictar su ultima proclama
Sentencia de muerte.