Seres que pretenden ser lo que no son, en la psicosis, miedo y desesperación. Epifanías filosóficas contra la creación; llenas de infelicidad y sin solución. Arden con el odio, tristeza y temor. La maldad se vuelve algo muy tentador; te empieza a bautizar como blasfemador, esa desdicha te hace un ser destructor. A la ironía le complace verte sufrir, sopórta y disfrúta, déjalo fluir, no te queda de otra, ni si quiera huir, como la basura que eres, te vas a pudrir. Percibes todo el rechazo y la decepción, mientras observas a un dios sin devoción, acostúmbrate a la soledad y desilusión, despiadado debes ser, es tu única opción